Mi misión principal es lograr que las marcas dejen de hablar como robots corporativos y empiecen a contar historias que la gente quiera escuchar. Diseño y estrategia se dan la mano en cada proyecto: desde campañas que podrían tener crítica en un festival de cine indie, hasta identidades visuales con más coherencia que una trilogía bien cerrada. No se trata solo de estética, sino de dar propósito, claridad y fuerza a cada mensaje.
De mis misiones secundarias podemos hablar en otro momento.






